Por Nicolás Pérez Ferretti
¿Tu novela favorita no está en español? ¿Amas la literatura pero no sabes por dónde partir? Esta guía es para ti.
Lo primero: entender el mercado del libro
El mercado del libro es uno de los más inciertos y menos rentables. Ni los autores, ni los editores, ni los distribuidores ni los libreros saben a ciencia cierta qué libros se van a vender bien y cuáles no. A veces a un libro le va inesperadamente bien, pero lo contrario es más frecuente. Los lectores, que desconocen el trabajo y costos asociados a los libros, siempre esperan precios más bajos que los que la industria puede sostener. Como la mayoría de los libros que se producen no son rentables, los editores deben ser muy selectivos con qué proyectos publican y cuáles no. Si una editorial te dice que no, no te desanimes y sigue buscando.
Generar un proyecto
Cuando una editorial quiere traducir una obra, no rebusca entre el centenar de currículums de traductores que le llegan al buzón. Siempre hay un traductor más barato o rápido, especialmente en los tiempos de la IA. También sucede que algunas obras son traducidas por autores conocidos, porque la fama de la figura contribuye a las ventas. En la edición independiente, donde los presupuestos son muy acotados, algunos editores optan por traducir ellos mismos.
Pero no todo está perdido. Hay una forma de asegurarse de que te elijan a ti, entre todos los demás. Idea y propone tu propio proyecto. Si a la editorial le interesa, lo evaluará.
En qué se fija una editorial
A la hora de hacer una propuesta debes incluir los siguientes puntos:
– La información básica del libro. El autor, el título en el idioma original, el género y la extensión.
– Todos los reconocimientos o virtudes que puedas sobre el autor y la obra.
– Cuáles son los temas centrales de la obra y por qué crees que podría ser atractivo para ciertos lectores.
– Si hay otras ediciones en español, inglés o francés circulando en el mercado nacional o internacional.
– Por qué eres la persona adecuada para ejecutar el proyecto.
– Si la obra es elegible para fondos concursables chilenos o de otros países.
– Una muestra de tres páginas de tu traducción.
– Tu currículum.
– Adjunta la obra original, en caso de que el editor quiera consultarla.
Considera lo siguiente:
– Los autores contemporáneos implican costos de derechos que la editorial debe negociar. Antes de sacar la calculadora, contacta al autor o a su agente para ver si los derechos están a la venta.
– Los autores de «dominio público» son aquellos que ya han muerto hace más de setenta años. Estos se pueden usar gratis.
– Las obras largas son más costosas de imprimir que las cortas. Una novela breve es más viable que una saga.
– Si ya hay una edición nacional circulando en tu país, es mal negocio para la editorial y probablemente te diga que no.
– Si quieres hacerte una idea de si tu proyecto pudiera ser atractivo para los lectores, pregúntale a tu librería de confianza.
– La línea de la editorial. No llegues con un proyecto de ficción especulativa a una editorial de filosofía, ni con una novela violenta a una editorial infantil.
– Las editoriales pequeñas imprimen de a 300–500 ejemplares, lo que es muy poco para repartir adecuadamente los costos de la traducción. Por lo mismo, dependen de fondos concursables.
Negociar
Si a la editorial le gustó tu proyecto, te hará una oferta. O, si les caíste bien, puede que te contraten para otro libro. En Chile no hay un estándar de tarifas ni formas de pago. Algunas editoriales piden cotización por palabra, otras ofrecen un monto a suma alzada, un porcentaje de regalías* o una mezcla de varias. Lo más probable es que si es una editorial pequeña necesite de la adjudicación de un fondo concursable. No empieces a trabajar hasta tener claridad absoluta de cómo y cuándo serás remunerado. Los términos del acuerdo deben figurar en un contrato de traducción o, al menos, en un correo y ambos deben cumplir con aquello a lo que se comprometieron.
Algunas editoriales venden las traducciones a otras editoriales extranjeras. Aclara que esperas un porcentaje de la transacción en ese escenario.
Ojo, en ningún caso aceptes que te cobren por publicar. Algunas empresas se dedican a fabricar libros a pedido y se hacen llamar «editoriales de copago» o «de autopublicación». En esta dinámica, tú serías el cliente y ellos los proveedores de un servicio. No es lo que necesitas.
*Las regalías son una comisión baja de las ventas de un libro. Se calcula sobre el precio de venta al público (PVP) una vez descontado el IVA. Cuando un libro se vende, el autor recibe el 10%, la librería el 40%–45% y la distribuidora el 15–20%. Como la editorial debe recuperar la inversión con el porcentaje restante, no puede ofrecerte más que una comisión muy pequeña.
Trabajar en equipo
La editorial y el traductor deben trabajar en equipo. Es importante que haya una reunión o conversación sobre las expectativas de la traducción. Al igual que muchos clientes, los editores no suelen estar familiarizados con nuestro oficio. Algunas preguntas importantes son, por ejemplo, si la editorial prefiere el español de Chile o cuál es su público lector. Aclara que es importante que te incluyan en los procesos de corrección de pruebas y estilo para asegurar que no se pierda la equivalencia con el original.
Es probable que la editorial sugiera muchos cambios a tu traducción. No te lo tomes personal. Esto puede ser para asegurar un tono parejo entre las distintas obras del catálogo o para que fluya mejor.
Recuerda que la editorial elige qué va en la portada y la contratapa. Puedes pedir que incluyan tu nombre como traductor, pero no están obligadas a hacerlo. Sí deben darte el crédito en la página legal y en la portadilla, además de inscribirte como traductor al sacar el ISBN*.
Puede que pase un año entre la entrega de tu traducción y la publicación. Puede ser por los procesos de producción o simplemente otras novedades deben salir antes. A veces los editores esperan a la época de ferias para que el libro le vaya mejor. ¡Ten paciencia!
Cuando tu libro salga recuerda ayudar con las actividades de difusión. Puede que la editorial te pida que participes de un conversatorio, que firmes ejemplares o que subas un video a redes sociales.
*El ISBN es el número que identifica al libro. Es un trámite previo a la publicación que debe hacer la editorial.
Consejo final
Los libros son encargos maratónicos. Consumirán mucho de tu tiempo y rara vez serán rentables, pero te acompañarán por siempre. Por lo mismo, elige obras que te gusten, estimulen y desafíen y de las que te vayas a sentir orgulloso más adelante.