Con motivo de la celebración de los 30 años de Cotich, rindo un afectuoso homenaje a todos los que han colaborado durante estos años a mantener viva esta organización que nos une en torno a nuestra actividad profesional, la traducción y la interpretación. Un gran reconocimiento, en primer lugar, a los 32 socios fundadores y a su primer directorio y también a todos los directorios posteriores, asociados y colaboradores que han dado vida en todos estos años a nuestra asociación.
A pocos años de creada, ingresé a la asociación con la convicción de que el mundo académico que forma a los traductores e intérpretes debía y debe colaborar estrechamente con el gremio que nos congrega y valida como profesionales. Por ello, en el año 1995 no dudamos en invitar como patrocinadora del primer Premio de Traducción a la Excelencia Profesional y Académica a la entonces Asociación Gremial de Traductores de Santiago (AGTS), encabezada por su Presidenta, María Angélica Monárdes Skinner. Este premio, que otorga anualmente el Programa de Traducción de la Pontificia Universidad Católica de Chile cada 30 de septiembre, día de San Jerónimo, patrono de los traductores, se le otorgó en esa oportunidad al destacado profesor, traductor e intérprete Juan de Magalhaes-Calvet Arnolds.
Esta colaboración entre la academia y la entidad gremial se ha mantenido por 25 años dado que a la fecha se ha otorgado este reconocimiento a igual número de traductores, intérpretes y profesores que con su testimonio de trabajo honesto, ético y responsable han contribuido a enaltecer la profesión y son un valioso ejemplo a seguir por todos los asociados y estudiantes de traducción e interpretación de nuestro país.
Los invito a todos a celebrar y a unirse en el esfuerzo por mantener nuestro querido Colegio activo y vigoroso con el fin de que pueda seguir desempeñando su función gremial que permita enaltecer nuestra labor como comunicadores interlingüísticos e interculturales.
María Isabel Diéguez